Marca Franca ha desarrollado la solución SGIC (Sistema de Gestión Informatizada del Cumplimiento), para ayudar en la evaluación y prevención de riesgos penales en las organizaciones, por medio de un modelo integral que articula mecanismos eficientes de alerta temprana y permite obtener evidencias para remitir a la autoridad judicial pruebas indubitadas sobre quién, cuándo y dónde se adoptó la decisión supuestamente delictiva y aislar, desde un principio, el ámbito subjetivo de responsabilidad.

El funcionamiento del SGIC consiste en la definición de un sistema de procedimientos internos o alertas tempranas que permite acreditar ante las autoridades administrativas y judiciales, o ante otras empresas, el seguimiento continuado del Programa Corporativo y aportar referencias o pruebas preconstituidas (benchmarks) que operen como ”murallas chinas”, evitando el contagio penal y creando “puertos seguros”.

La preconstitución de esas pruebas (o garantías) en los procesos de decisión, mediante sistemas de trazabilidad de la responsabilidad a través de firma electrónica, sellado de tiempo, archivo y encriptado de datos, permite que Marca Franca pueda, a petición de parte, identificar ante el juez a la persona o personas intervinientes en la decisión que dio lugar al hecho presuntamente delictivo. De este modo, se rompe la cadena de sospecha ascendente y se protege a la Dirección o al Consejo de Administración de posibles imputaciones en relación con hechos que, con arreglo a la estructura y atribución de competencias en el seno de la empresa, no autorizaron, no conocían y tampoco tenían el deber de conocer.

El SGIC permite procesar, clasificar y custodiar de forma segura datos referentes a la toma de decisiones en la empresa, según un escalonamiento previo de obligaciones y responsabilidades, con identificación del momento y de los sujetos intervinientes. Esto hace posible que se pueda remitir al juez la acreditación fehaciente e inmediata de toda esa información y determinar hasta dónde llega la cadena de responsabilidad punitiva. Se evita así que la sombra de sospecha sobre la organización se prolongue innecesariamente con daño para su reputación y prestigio.

El SGIC satisface las exigencias de la nueva legislación, que premia la colaboración judicial, la aportación de pruebas, la transparencia y la existencia de un modelo de cumplimiento que se actualiza de forma permanente ante nuevas formas delictivas.