img_2487_La prevención de la responsabilidad penal de directivos y empresas, conocida como ‘Corporate Compliance’, centró la jornada que tuvo lugar la tarde del 10 de noviembre en la Cámara de Comercio de A Coruña, en la que participaron Francisco Caamaño y Jacinto Parga, socios de Marca Franca y que además contó con la presencia de Ángel Juanes Peces, vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y el Tribunal Supremo.

El presidente de la Cámara de A Coruña, Marcelo Castro-Rial Schuler, fue el encargado de abrir la jornada. “La Cámara de A Coruña entiende que las empresas han de implementar un sistema de prevención fiable, como el que presenta hoy Marca Franca, que favorezca las buenas prácticas y la transparencia en la empresa. Y es que los cambios normativos plantean nuevas obligaciones a nivel empresarial, por lo que directivos y empresas han de estar preparados para afrontarlas, ya que las personas jurídicas pueden ser penalmente responsables.”, resaltó Castro-Rial.

Por su parte, Juanes destacó que “de nada sirve un programa de cumplimiento normativo si éste no está adaptado a la realidad de la empresa y que pueda probarse que se han adoptado medidas de prevención orientadas a evitar que la organización pueda favorecer conductas que el código penal tipifica como delitos”.

Asimismo, Francisco Caamaño, catedrático de Derecho Constitucional, ex ministro de Justicia y socio de Marca Franca, hizo hincapié en el hecho de que “ser confiable es un activo empresarial de primer orden”. “Un buen programa de cumplimiento ‘revaloriza’ la empresa porque genera una mayor confianza en la misma, tanto en relación con sus socios comerciales, como respecto de los clientes”, señaló Caamaño.

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En su intervención, Jacinto Parga Fernández, también socio de Marca Franca, detalló a los asistentes como Marca Franca puede ayudar en la evaluación y prevención, a través de su modelo integral que articula mecanismos eficientes de alerta temprana y permite obtener evidencias para remitir a la autoridad judicial pruebas y aislar, desde un principio, el ámbito subjetivo de responsabilidad. “Nuestro sistema actúa como si fuese la ‘caja negra’ de la empresa, en el sentido de poder decirle al juez que existen un conjunto de pruebas que circunscriben el ámbito de responsabilidad y que, por tanto, no hace falta que investigue a todos (desde el empleado hasta el presidente) durante meses o años”, explicó Parga.